Ucrania llevó a cabo este domingo su mayor ataque con drones contra Moscú desde el inicio del conflicto, lanzando un total de 34 drones en dirección a la capital rusa. El Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar y derribar todos los drones sobre la región de Moscú entre las 7 y las 10 de la mañana, hora local.
Los drones fueron derribados en varios distritos de Moscú, incluidos Ramenskoye, Kolomna y Domodedovo, según detalló Andrey Vorobyov, gobernador de la región. Sin embargo, la metralla de estos vehículos aéreos provocó incendios en dos viviendas en Ramenskoye, y una mujer de 52 años resultó herida y fue trasladada a cuidados intensivos con quemaduras en el rostro, cuello y manos.
Como resultado del ataque, las autoridades rusas aplicaron restricciones temporales a los vuelos en los aeropuertos de Domodedovo y Zhukovsky, ambos ubicados en la región de Moscú. Las operaciones aéreas en ambos aeropuertos se vieron interrumpidas poco después de las 8 de la mañana, aunque las restricciones fueron levantadas hacia las 10 de la mañana, permitiendo la reanudación de los vuelos.
Este ataque se produce en un contexto de intensificación de los intercambios de ataques con drones entre Rusia y Ucrania. Durante la noche del sábado al domingo, Ucrania lanzó un número sin precedentes de drones hacia Moscú. Por su parte, Rusia respondió con 145 drones de ataque, una cifra récord en un solo ataque nocturno desde que comenzó la guerra. La Fuerza Aérea de Ucrania informó que logró derribar 62 de estos drones, mientras que otros 67 se perdieron en diferentes regiones del país y 10 abandonaron el espacio aéreo ucraniano en dirección a Moldavia, Bielorrusia y Rusia.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, también confirmó la intensificación de los ataques rusos, señalando que Rusia lanzó más de 800 bombas aéreas guiadas, alrededor de 600 drones de ataque y casi 20 misiles de diferentes tipos solo en la última semana. La escalada de ataques con drones de ambas partes refleja la estrategia de desgaste en el conflicto, en un intento de debilitar las defensas y aumentar la presión sobre el enemigo.
Este ataque masivo en Moscú y las crecientes tensiones demuestran la complejidad y el alcance de un conflicto en el que ambos países han intensificado el uso de drones como herramienta clave en sus estrategias militares, planteando nuevos desafíos para las defensas aéreas y el equilibrio en la región.

Dejar una contestacion