La magia solidaria de Fundación Valentina Perrone se hizo escuchar en “Honrar la Vida”

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Marcela Riquelme contó en Nueva Estrella Medios cómo funciona la campaña navideña de apadrinamiento, repasó un año lleno de misiones solidarias y adelantó los proyectos para 2025.

Diciembre llegó con sus aromas a jazmines, sus mañanas suaves y sus tardes largas. Y mientras la ciudad comienza a vestirse de luces, árboles, pesebres y colores festivos, en Fundación Valentina Perrone ya hablan de activar “el poder navideño”. Para explicar esa invitación a la magia solidaria, Marcela Riquelme, presidenta de la entidad, visitó el programa “Honrar la Vida”, conducido por Miriam Cosenza por Nueva Estrella Medios.

Riquelme explicó que cada año se enfocan especialmente en la niñez, y que Navidad se convierte en una oportunidad para “fabricar sonrisas” donde más se necesitan. Por eso lanzaron nuevamente la campaña de padrinazgo navideño, en la que cualquier persona puede colaborar comprando un regalo nuevo —con un valor mínimo sugerido de $8000— que será entregado a un niño previamente asignado. “Los padrinos no tienen vínculo directo con los chicos. Nosotros ya conocemos esas comunidades y somos quienes entregamos los obsequios con mucho respeto y amor”, aclaró.

La entrega será el 18 de diciembre, y la fundación ya tiene 400 niños apadrinados, aunque aún restan cerca de 30 por cubrir. Para sumarse, solo hay que enviar un mensaje al 3476-644131, donde se asigna el nombre del niño y se coordina la entrega del regalo en la casa de la presidenta, ubicada en General López 977.

Durante la entrevista, Riquelme también realizó un balance del intenso año que vivió la institución. Uno de los hitos fue el recital solidario en el Teatro Aldo Braga junto a otras instituciones, que permitió financiar parte del esperado viaje a Tucumán, destino al que la fundación viaja frecuentemente para asistir a comunidades del monte y escuelas rurales. Este año, viajaron 60 voluntarios, quienes llevaron juegos, equipos de sonido, computadoras, material pedagógico y agua. “La familia de la fundación es enorme y sigue creciendo. Mucha gente se suma movida por el amor y la solidaridad”, destacó.

Otro logro importante es el espacio físico que están acondicionando gracias al apoyo de una empresa multinacional. Allí funcionará un salón para actividades educativas, apoyo escolar y encuentros con niños, un sueño que la pandemia había frenado pero que vuelve a tomar fuerza.

De cara al año próximo, la fundación proyecta continuar con sus campañas tradicionales: útiles escolares para el inicio de clases, festejo del Día del Niño y nuevas misiones solidarias, posiblemente en Santiago del Estero. “Donde haya necesidad, ahí iremos”, aseguró Marcela, quien recordó que cualquier persona puede sumarse: “Acompañar, jugar, escuchar, compartir… todo eso también es colaborar”.

Antes de despedirse, reiteró la invitación a convertirse en ayudantes de Papá Noel. “Nos falta muy poquito para completar los 400 niños. Cada regalo es una sonrisa que quizá ese chico está esperando todo el año”, concluyó.

escuchá la entrevista completa:

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