Con aplausos y emoción, finalizó la histórica misión del Conicet en el Cañón de Mar del Plata

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Con aplausos y cánticos, culminó la histórica expedición en el cañón submarino a 200 metros de la costa de «La Feliz». La exploración, que alcanzó picos de 80 mil espectadores en vivo, abrió nuevas puertas para el estudio de los ecosistemas marinos.

La misión científica realizada por el CONICET en el Cañón de Mar del Plata llegó a su fin con un emotivo agradecimiento a los millones de argentinos que siguieron el proyecto en vivo. Durante dos semanas, científicos y técnicos colaboraron en la exploración de este profundo ecosistema marino, ubicado a 4.000 metros de profundidad, utilizando el robot submarino SuBastian, del Schmidt Ocean Institute. La misión no solo buscó nuevas especies marinas, sino también mapear los ecosistemas desconocidos que habitan en este remoto rincón del océano.

Minutos antes de las 16:00, el SuBastian dejó un mensaje en el lecho marino: «Gracias por el apoyo. Grupo de Estudios del Mar Profundo Argentino». Un símbolo de gratitud, pero también de la profunda conexión que esta misión generó entre la ciencia y el pueblo argentino. La transmisión en vivo, seguida por miles, cerró con los científicos celebrando a todo pulmón, con el clásico «¡Dale campeón, dale campeón!» y aplausos.

 Impacto inesperado: el streaming marino que cautivó a todo un país

La misión del Conicet, más allá de sus logros científicos, se transformó en un fenómeno mediático sin precedentes. Con picos de 80 mil personas conectadas en vivo, la transmisión de las exploraciones submarinas generó un «frenesí» en redes sociales y hasta fue recogida por el New York Times. «Durante la última semana, la transmisión en vivo ha convertido un proyecto de exploración marina en una sensación de internet y a los mariscos en inesperados estandartes para quienes se oponen a las amenazas del presidente Javier Milei de recortar y privatizar la ciencia financiada por el Estado», destacó el prestigioso diario estadounidense.

La transmisión permitió ver por primera vez en tiempo real a crustáceos, esponjas y pepinos de mar arrastrándose en el fondo marino. Con más de un millón de espectadores en total, la experiencia se convirtió en un tema de conversación nacional. Familias y grupos de amigos suspendieron sus actividades para unirse al espectáculo de la fauna marina, y, sorprendentemente, muchos se preguntaron qué estudios serían necesarios para convertirse en científicos.

Magdalena Barrientos, una fotógrafa argentina residente en España, destacó la dimensión social del fenómeno: «Mis amigos me están mandando fotos, como si fuera el Mundial», dijo, sorprendida por la creciente popularidad de la misión.

La ciencia como bandera: el futuro de la exploración

El equipo científico, que estuvo a bordo del buque Falkor (too) durante la expedición, destacó la relevancia de los hallazgos para ampliar el mapa biológico del océano. En este momento, las muestras y las imágenes obtenidas están siendo analizadas, lo que permitirá obtener datos cruciales para la conservación de ecosistemas marinos desconocidos hasta ahora.

Pero la misión no termina aquí. Con la partida del buque hacia el talud uruguayo para la expedición «Uruguay SUB 200: Viaje a lo Desconocido«, 37 científicos seguirán explorando las profundidades marinas, con el objetivo de recorrer 50 puntos del mar, desde el sur de Brasil hasta el norte de Argentina.

A finales de septiembre, el buque regresará a Argentina para comenzar una nueva campaña, esta vez en el sistema de Cañones Bahía Blanca y el sistema de Cañones Almirante Brown, una misión que se extenderá hasta finales de octubre.

 La ciencia argentina frente al ajuste

A pesar del reconocimiento internacional, el futuro de la ciencia en Argentina se encuentra bajo tensión. En medio de un ajuste fiscal que recorta fondos y recursos para la investigación científica, el éxito de esta misión sirve como un testimonio del compromiso y el esfuerzo de los científicos argentinos, quienes siguen demostrando que, incluso en tiempos difíciles, la curiosidad y la pasión por el conocimiento no tienen fronteras.

En un momento en que el Gobierno de Javier Milei implementa un severo ajuste económico, el trabajo de estos científicos cobra aún más relevancia, ya que es considerado por muchos como una de las últimas áreas donde se preserva la independencia y el impacto social de la investigación científica en el país.

Esta misión, que comenzó con una simple exploración marina, se ha transformado en un fenómeno cultural que une a los argentinos, mostrando el poder de la ciencia como una herramienta para la conservación, el conocimiento y la identidad nacional.

 

 

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