Vicentín: La lucha de los trabajadores y el conflicto sin resolver

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En una entrevista exclusiva en el programa radial » El Muelle» en Nueva Estrella 102.9, Lucas Maidana y Daniel Barzola conversaron con Daniel «Piri» Fernández, delegado de la planta Vicentín y trabajador aceitero, sobre la compleja situación que atraviesa la empresa y sus empleados.

Vicentín, una de las principales aceiteras del país, se encuentra en una situación financiera crítica que afecta directamente a miles de trabajadores. Según Fernández, el conflicto comenzó el 10 de marzo, cuando la empresa no cumplió con el pago de los sueldos correspondientes a febrero. Ante este incumplimiento, los trabajadores iniciaron una huelga que se prolongó con piquetes y protestas en las puertas de la fábrica, en un intento por asegurar el pago de sus salarios.

El dirigente sindical explicó que, el 11 de marzo, tras la convocatoria de los gremios en Buenos Aires, Vicentín ofreció pagar un 25% de los salarios pendientes, bajo la condición de que los trabajadores regresaran a la planta. «Pensamos que era lo mejor, porque con la planta parada no había manera de generar ingresos. Era más factible seguir trabajando para evitar que Vicentín cierre definitivamente», destacó Fernández.

La situación de Vicentín: un conflicto judicial y económico sin resolución

El problema de Vicentín no es nuevo. Según Fernández, la crisis se arrastra desde 2019, cuando la empresa solicitó un préstamo millonario al Banco Nación durante la presidencia de Mauricio Macri, que no fue utilizado de manera adecuada, lo que generó una deuda significativa. Desde entonces, los trabajadores viven en incertidumbre, ya que la situación judicial de la empresa no ha sido resuelta, y el concurso preventivo sigue estancado.

El trabajador aceitero también mencionó la complicidad de la política en el problema de Vicentín. «El Estado debe intervenir. El gobernador debe actuar, ya que la situación afecta no solo a los trabajadores, sino a la economía local», expresó Fernández, señalando la falta de acción por parte de los responsables políticos en resolver la crisis.

El impacto de la crisis en la región y las familias trabajadoras

La situación de Vicentín tiene un impacto directo en la vida de miles de familias. Según los cálculos de Fernández, directa e indirectamente, alrededor de 5,000 familias dependen de la empresa, lo que se traduce en un gasto mensual de 3,500 millones de pesos en la región. La falta de pago de salarios y la incertidumbre sobre el futuro de la empresa afectan a la economía local, ya que muchos trabajadores destinan sus ingresos a comercios y negocios de la zona.

El sindicalista también subrayó la importancia de la unidad de los trabajadores y el apoyo de los gremios para luchar por los derechos de los empleados, quienes no solo enfrentan la falta de salarios, sino también la desesperación de no poder cubrir necesidades básicas, como el pago del alquiler o la compra de alimentos para sus familias.

Las movilizaciones y la respuesta del gobierno

A lo largo de este conflicto, los trabajadores se han movilizado en varias ocasiones, incluyendo cortes de ruta y piquetes, para visibilizar su situación. Sin embargo, la respuesta del gobierno provincial ha sido escasa. Fernández comentó que, a pesar de las gestiones, el gobernador no se presentó en las puertas de la fábrica para escuchar a los trabajadores, y la situación sigue sin una solución concreta.

El entrevistado también hizo referencia a la reciente detención de dos ex altos directivos de Vicentín, quienes están siendo investigados por administración fraudulenta. Esta situación, sumada a las denuncias de maniobras irregulares, genera aún más incertidumbre sobre el futuro de la empresa.

Un futuro incierto para los trabajadores

Al cierre de la entrevista, los conductores del programa, Lucas Maidana y Daniel Barzola, destacaron la angustia de los trabajadores que se ven obligados a movilizarse y tomar medidas extremas debido a la falta de respuestas. «Entendemos la desesperación de quienes se levantan cada mañana sin saber qué pasará con su futuro laboral», afirmó Barzola.

La lucha de los trabajadores de Vicentín es un claro ejemplo de cómo las decisiones empresariales y judiciales afectan directamente a las familias trabajadoras, que se ven atrapadas en una crisis económica y social sin respuestas claras. La situación sigue siendo incierta, pero lo que está claro es que la solidaridad y el apoyo político son clave para encontrar una solución a este conflicto que ya lleva años sin resolverse.

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