En un impactante accidente ocurrido en las Altas Cumbres este fin de semana, Córdoba, cuatro personas perdieron la vida tras un violento choque entre dos vehículos. Sin embargo, lo que conmovió aún más a la comunidad fue la milagrosa supervivencia de un bebé de tan solo un año, quien viajaba en uno de los autos involucrados, un Peugeot 207.
El trágico episodio dejó a tres personas muertas en el Nissan con el que colisionó el Peugeot, y a una cuarta víctima fatal: la madre del bebé, quien, tras ser trasladada a un centro de salud, falleció debido a las graves heridas. El padre del niño, quien también estaba en el automóvil, se encuentra internado, en estado delicado.
La noticia de la sobrevivencia del pequeño se viralizó rápidamente gracias a la valiente acción de una mujer que circulaba por la ruta en ese momento. Al advertir el accidente, la mujer frenó para prestar ayuda y, al acercarse, se encontró con el llanto desesperado del bebé, quien había quedado atrapado en su silla de viaje, también conocida como «huevito».
En una entrevista con Arriba Córdoba (El Doce), la mujer relató los momentos angustiosos que vivió al encontrar al bebé. «Yo salí corriendo. Mi instinto fue correr para ver si había alguien vivo y cuando estaba cerca escuché el llanto del bebé», contó, visiblemente emocionada.
Al darse cuenta de la presencia del pequeño, la mujer intentó auxiliarlo lo más rápido posible: «Ahí me agarró más desesperación, no te puedo explicar de qué forma corría», agregó, mientras recordaba lo conmocionada que se sentía por lo que sucedía frente a ella.
La mujer logró sacar al bebé de la silla de auto a través de la luneta rota, y aunque había muchos vidrios esparcidos en el vehículo, al revisarlo descubrió que el niño no presentaba heridas graves, solo estaba llorando. «Lo tenía en mi pecho y trataba de calmarlo», recordó con voz quebrada.
Minutos después, una turista que resultó ser médica se acercó al lugar y brindó atención hasta que llegó la Policía y el servicio de Emergencias. «Soy mamá y tengo una nietita de nueve meses. Cuando escuché ese llanto, después de correr tanto, se me pasaba cualquier cosa por la cabeza. Gracias a Dios el bebé estaba bien», expresó, reconociendo cómo su instinto maternal la impulsó a actuar sin dudar.
La mujer, aún impactada, reflexionó sobre la gravedad del suceso: «Fue algo desesperante, todavía no caigo… Gracias a Dios o a no sé quién, el bebé estaba sanito a pesar del impacto tan fuerte. Siento tristeza, mucha angustia porque nos podría haber pasado a nosotros, pero le pasó a esta familia y hay una familia destruida», concluyó, visiblemente afectada por la tragedia.
El bebé, que milagrosamente sobrevivió al choque, continúa bajo observación, mientras que su padre sigue luchando por su vida en el hospital. La tragedia deja una estela de dolor para los seres queridos de las víctimas, pero también pone en evidencia el heroísmo de quienes, como esta mujer, no dudan en poner en riesgo su propia seguridad para salvar vidas.

Dejar una contestacion