Serenos de Buques en Puerto General San Martín denuncian despidos y reclaman por su fuente de trabajo

COMPARTIR

 

Desde que el presidente Javier Milei dictó el decreto que modifica las condiciones de contratación de los serenos de buques, estos trabajadores se encuentran en una situación crítica. Aseguran que la nueva normativa pone en riesgo no solo su fuente de trabajo, sino también la seguridad en los puertos y en los propios buques que arriban a las costas argentinas.

«Nosotros estamos padeciendo ahora un decreto presidencial que pone en la opcionalidad nuestro trabajo, y eso no quiere decir que nos despidan, simplemente que nuestros empleadores van a decidir si contratarnos o no», explicó uno de los serenos afectados. La medida, que entró en vigor el mismo día que el decreto fue firmado, significó para ellos el cese de contrataciones en los buques que operan en el puerto de San Lorenzo, dejando a todos los trabajadores en una situación de desempleo.

Los serenos de buques son personal auxiliar de la Prefectura Naval Argentina y tienen un rol fundamental en la seguridad en los puertos y a bordo de las embarcaciones. Su función incluye la prevención de actividades ilícitas como el contrabando y la trata de personas, así como la supervisión ante incidentes que puedan poner en peligro la seguridad, como derrames de sustancias peligrosas. Según los trabajadores, son ellos quienes, en ocasiones, notifican a las autoridades sobre situaciones que muchas veces no son denunciadas por las propias empresas armadoras.

Uno de los serenos destacó que la medida es «impuesta y absurda» y que, al eliminar el servicio que brindan, se pone en riesgo no solo la seguridad de los buques, sino también la de la población en general. «Nuestra tarea es clave para la seguridad a bordo y en los puertos. Si no estamos, el riesgo de accidentes y incidentes aumenta», advirtió.

El salario de los serenos no representa un gasto para el gobierno nacional ni provincial, ya que los fondos provienen de los armadores de los buques, es decir, los propietarios de las embarcaciones que operan en el país. «Nosotros gastamos esa plata en San Lorenzo, lo que significa un beneficio para la economía local», señalaron, lo que hace aún más difícil comprender la decisión gubernamental de recortar su trabajo.

A pesar de los argumentos presentados, los trabajadores no logran entender el verdadero motivo detrás de la medida. «Nos dicen que es por la modernización del Estado y que nuestras funciones son reemplazadas por otras, pero eso no es cierto. Nosotros somos los únicos capacitados para cumplir esas tareas en los buques», explicaron.

En este momento, todos los serenos se encuentran sin empleo, y están luchando por la reinstalación de sus puestos de trabajo. «Estamos todos unidos en este reclamo, peleando por nuestro futuro y por la seguridad en los puertos», concluyeron, mientras continúan esperando una respuesta favorable a su situación.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*