La Cueva del Jimbo, uno de los principales atractivos turísticos de Ushuaia y del Parque Nacional Tierra del Fuego, sufrió un derrumbe en las últimas horas, marcando el fin de una era para los amantes del montañismo y las caminatas que solían visitar este emblemático punto de referencia. Afortunadamente, no se registraron víctimas ni heridos tras el colapso de esta formación geológica que había sido objeto de advertencias por su fragilidad en los últimos años.
Ubicada en un entorno privilegiado cerca del Cañadón de la Oveja, la cueva se había consolidado como un destino de visita obligada para los turistas y montañistas que buscaban conectarse con la naturaleza y disfrutar de su singular belleza. Durante años, la formación de hielo y roca atrajo a viajeros de todo el mundo, siendo conocida por su túnel natural que ofrecía una experiencia única en la región austral.
Sin embargo, expertos y aficionados al montañismo ya habían señalado el riesgo de un posible colapso de la cueva debido a su fragilidad estructural. Desde 2021, el Parque Nacional Tierra del Fuego había restringido el acceso al lugar, basándose en estudios científicos realizados por el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), dependiente del Conicet, que alertaban sobre el peligro inminente de colapso y la caída frecuente de rocas y fragmentos de hielo desde la parte superior.
«Era un lugar increíble, un punto de encuentro para los amantes de la montaña. Me siento afortunada de haber podido verlo en persona antes del derrumbe», expresó Mica Scapino, una turista cordobesa que compartió en redes sociales una imagen comparativa del antes y el después del colapso.
Según los expertos, la erosión y otros factores ambientales habían debilitado la estabilidad de las formaciones rocosas de la cueva, lo que había aumentado el riesgo de su derrumbe. A pesar de las advertencias, la cueva siguió siendo un lugar popular para los aventureros hasta su colapso definitivo.
El accidente también recordó una tragedia ocurrida en 2022, cuando un turista brasileño, Dennis Cosmo Marin, perdió la vida al ser aplastado por una roca mientras intentaba ingresar a la cueva, a pesar de las restricciones. El suceso fue registrado por un miembro de su grupo, que estaba realizando una excursión no autorizada en el área.
La noticia del derrumbe ha dejado una profunda tristeza entre los residentes y turistas, quienes ahora deberán enfrentarse a la pérdida de un lugar que formaba parte de la identidad local. Aunque el acceso había sido restringido en los últimos años por razones de seguridad, la Cueva del Jimbo seguía siendo un símbolo de la belleza natural y la interacción de los seres humanos con el entorno de Ushuaia.
Hoy, la región enfrenta el desafío de preservar su patrimonio natural mientras se adapta a la transformación del paisaje que, lamentablemente, se lleva consigo uno de sus puntos más emblemáticos.


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