El fallo, a cargo de la jueza Griselda Strólogo, marcó un precedente judicial en la provincia de Santa Fe. El acusado, un comerciante local, manipuló imágenes de más de 80 mujeres —algunas menores de edad— y las difundió en redes sociales.
En un fallo histórico, la jueza sanlorencina Griselda Strólogo condenó a Luciano Larrabeitía , un comerciante de 51 años de San Jerónimo Sud, por la difusión y manipulación digital de imágenes sexuales falsas de vecinas del pueblo.
El hombre utilizó inteligencia artificial y redes sociales para generar los montajes y compartirlos a través de la aplicación Telegram, en un grupo denominado “Chicas de San Fizona”.
El caso se inició en 2023, tras una denuncia colectiva que derivó en una investigación dirigida por el fiscal Balbis.
Durante un allanamiento en su vivienda, la Policía secuestró seis celulares, dos pendrives, una notebook, 29 CDs y DVDs, una cámara fotográfica y dispositivos con material digital comprometedor.
“Nos estaban prostituyendo sin saberlo”
Una de las víctimas, Nilda Beatriz García (47), dio testimonio en el programa radial El Muelle, conducido por Lucas Maidana y Daniel Barzola, y describió el impacto que tuvo el caso en la comunidad:
“Nos enteramos por una amiga que estaban circulando fotos nuestras en Telegram. Al principio no entendíamos nada. Armamos un grupo de WhatsApp con 25 mujeres, 18 hicimos la denuncia y con el tiempo aparecieron más: fuimos más de 80”, relató Nilda.
Según contó, las primeras denuncias se realizaron con el acompañamiento del juez de Faltas Luciano Bacot, quien dictó una prohibición de acercamiento.
Posteriormente, la causa fue elevada a la Fiscalía de San Lorenzo, donde se ordenó el allanamiento que permitió confirmar la autoría de Larrabeitía .
“Este hombre manipuló nuestras fotos y las difundía. No se puede explicar el impacto de saber que alguien usa tu imagen con esos fines. Nos estaban prostituyendo sin nuestro consentimiento”, sostuvo la víctima.
El fallo y la condena
El proceso judicial concluyó mediante un juicio abreviado.
Rabitía fue condenado a una multa de 20.000 pesos y a pagar una reparación económica total de 800.000 pesos, que se dividirá entre las víctimas que siguieron el proceso hasta el final.
“El objetivo no era el dinero, sino dejar un precedente. Que quien haga algo así sepa que hay consecuencias”, expresó García.
Durante la audiencia, la jueza Griselda Strólogo destacó que el caso representa un nuevo tipo de violencia: la violencia digital.
“Las víctimas deben saber que existen herramientas jurídicas para protegerlas. No hace falta una ley nueva para acceder a la justicia; lo importante es que se animen a denunciar y encuentren acompañamiento”, sostuvo la magistrada.
Violencia digital y vacío legal
El caso volvió a poner sobre la mesa la necesidad de legislar sobre violencia digital y uso indebido de inteligencia artificial.
García reclamó políticas públicas que protejan especialmente a mujeres, niñas y adolescentes.
“Esto destruye vidas, familias, la salud mental de las personas. Necesitamos leyes que regulen este tipo de delitos, porque cualquiera puede ser víctima”, señaló.
Un pueblo marcado por la vergüenza y el miedo
San Jerónimo Sud, una localidad de poco más de 2.500 habitantes, quedó conmocionada.
El acusado se mudó a Roldán, luego de que más de 70 mujeres obtuvieran medidas de restricción en su contra.
“Afectó a toda la comunidad. Destrozó vínculos, trabajos, amistades. Y lo peor es que las imágenes siguen circulando. Es una herida que no cierra”, dijo Nilda.
“Que tu silencio no oculte la verdad”
Esa frase se convirtió en el lema de las 80 mujeres que denunciaron el caso y que hoy buscan que su experiencia sirva de ejemplo para otras víctimas de violencia digital.
“A las mujeres les digo que denuncien, que no se callen. Nadie tiene derecho a vulnerar la intimidad de otra persona”, concluyó Nilda García.
Un precedente judicial con impacto nacional
El fallo de Griselda Strólogo es considerado el primero en la región que condena el uso de inteligencia artificial para crear y distribuir material sexual falso, y podría sentar jurisprudencia en causas similares.
La resolución reabre el debate sobre la responsabilidad penal en entornos digitales, el rol de las plataformas tecnológicas y la urgente actualización de las leyes en materia de ciberacoso y violencia de género digital.
🕯️ “Que tu silencio no oculte la verdad.”
Una consigna que se volvió símbolo de lucha en San Jerónimo Sud, pero también un mensaje para toda la sociedad: la violencia digital existe, y tiene consecuencias reales.
Escuchá la entrevista completa:

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