En “El Muelle”, Santiago Ríos analizó el grave siniestro industrial ocurrido en Ricardone y advirtió sobre la falta de cobertura para los bomberos voluntarios que arriesgan su vida en emergencias de alta peligrosidad.
El incendio ocurrido esta semana en la ex planta Vicentin, actualmente operada por Grassi S.A., volvió a encender las alarmas en el Cordón Industrial. El hecho se produjo en el complejo ubicado sobre la ruta A012, entre San Lorenzo y Ricardone, y movilizó a más de diez cuarteles de bomberos de toda la región.
El tema fue abordado en profundidad en el bloque “El Mirador Sanlorencino”, dentro del programa radial “El Muelle”, conducido por Lucas Maidana en FM 102.9 para Nueva Estrella Medios. Allí, el periodista Santiago Ríos explicó que el episodio tuvo un nivel de peligrosidad mucho mayor al de otros incendios industriales habituales en la región.
“La mayoría de los incendios que ocurren en plantas agroexportadoras involucran cereal. En este caso el combustible fue exano, un derivado del petróleo altamente inflamable utilizado en el proceso de extracción de aceite”, detalló Ríos.
El exano funciona como solvente en la etapa de extracción de aceites vegetales de soja, girasol y maíz. Su función es permitir una recuperación superior al 95% del contenido graso de las semillas. Sin embargo, por tratarse de un producto extremadamente inflamable, cualquier pérdida puede derivar en una situación crítica.
Según se explicó en el programa, el incendio se originó tras una falla en el sistema de seguridad industrial que controla este tipo de sustancias dentro de la planta. La situación obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia y durante varias horas existió un serio riesgo de explosión.
“Los propios bomberos recomendaron a los vecinos permanecer dentro de sus casas y cerrar puertas y ventanas por el riesgo que generaban los vapores del exano”, señalaron durante la emisión radial.
El fuego finalmente pudo ser controlado gracias a la intervención de bomberos especializados de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, quienes utilizaron espuma química especial para sofocar el incendio y cortar el contacto del combustible con el oxígeno.
El operativo dejó además al descubierto una problemática histórica: la vulnerabilidad laboral y sanitaria de los bomberos voluntarios.
Durante el análisis, Ríos recordó que los bomberos voluntarios cuentan con una ley nacional que reconoce su tarea como servicio público, pero actualmente no poseen ART ni cobertura específica por accidentes laborales.
“Si un bombero voluntario sufre una lesión grave durante un operativo, muchas veces queda prácticamente desprotegido”, explicó.
El reclamo por una cobertura integral viene desde hace más de dos décadas. Uno de los casos más recordados ocurrió en Bariloche en 2004, cuando un bombero voluntario quedó cuadripléjico tras descompensarse durante un incendio.
Desde entonces hubo distintos intentos legislativos para incorporar ART y protección laboral para los cuerpos de bomberos voluntarios, aunque ninguno prosperó definitivamente en el Congreso Nacional.
Durante el programa, Lucas Maidana también recordó la explosión ocurrida en la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) en 2002, un hecho que marcó un antes y un después en materia de protocolos industriales y sistemas de emergencia en el Cordón Industrial.
A partir de aquellos episodios, las empresas comenzaron a implementar brigadas internas de emergencia y protocolos específicos para actuar ante siniestros complejos. Sin embargo, el incendio en la ex Vicentin volvió a mostrar las limitaciones y riesgos existentes.
“Si el fuego alcanzaba otros sectores con materiales inflamables, hoy estaríamos hablando de una tragedia mucho mayor”, advirtieron.
El episodio también reabrió el debate sobre la inversión en seguridad industrial, la capacitación permanente y el financiamiento de los cuarteles de bomberos voluntarios, que muchas veces sostienen sus actividades mediante rifas, eventos solidarios y campañas comunitarias.
“Lo que no se puede medir es la entrega de quienes arriesgan la vida por toda la comunidad”, remarcaron durante el cierre del bloque.
Mientras continúan las investigaciones para determinar qué provocó la falla en la planta industrial, el reclamo por mejores condiciones y mayor protección para los bomberos voluntarios vuelve a instalarse en la agenda pública regional.

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