Este martes 10 de diciembre, el mundo del espectáculo argentino se vio conmocionado por la noticia del fallecimiento de la reconocida actriz María Socas. A los 65 años, la artista, que había sido diagnosticada con cáncer hace algunos años, dejó un legado imborrable en la televisión, el cine y el teatro.
María Socas, conocida por su versatilidad y talento, venía atravesando un cuadro avanzado de la enfermedad que, en los últimos meses, la obligó a internarse en la Clínica Flemming. Fue su amigo cercano, Gerard Confalonieri, quien compartió la noticia de su internación, y más tarde, el periodista Gustavo Méndez confirmaba en sus redes sociales el triste desenlace: «La talentosísima actriz venía peleando contra el cáncer hace tiempo y falleció hoy en la clínica Flemming».
La artista, nacida el 12 de agosto de 1959 en Buenos Aires, dejó dos hijos: Wanda y Sasha, fruto de su relación con Rubén Brenner, su compañero de toda la vida, quien fue su apoyo incondicional durante los difíciles momentos de su enfermedad. En sus palabras, María recordó con cariño su infancia en Entre Ríos, donde solía viajar con su padre. “Tuve una infancia de mucha naturaleza. Jugaba con las plumas de los pájaros, con las hojas. Me contaron que cuando era bebé, mi cochecito siempre estaba debajo de un árbol”, solía contar con una sonrisa.
Su carrera artística comenzó en la televisión, donde destacó por su gran talento interpretativo. María Socas se ganó el reconocimiento del público por sus memorables papeles en telenovelas, especialmente en los años 80. Participó en clásicos como Grecia y Colorín colorado , y a lo largo de los años se fue consolidando como una de las villanas más icónicas de la pantalla chica. También fue parte de unitarios como Mujeres asesinas y Tiempo final , y su última participación en la televisión fue en la serie El maestro en 2017, dejando huella en cada uno de sus proyectos.
En cine, su carrera abarcó producciones nacionales e internacionales. Su participación en Kamchatka y Las manos es recordada por la crítica, y su incursión en el cine extranjero la llevó a formar parte de The Warrior and the Sorceress , donde mostró su talento en escenarios internacionales.
El teatro fue otro de los pilares fundamentales en su carrera. Desde El padre (1989), hasta Brujas (2018), María Socas interpretó una amplia variedad de papeles, desde el drama clásico hasta la comedia moderna, en obras de autores consagrados como Tennessee Williams, Armando Discépolo y José María Muscari. Su compromiso con las tablas la convirtió en una figura esencial en el ámbito teatral argentino.
En sus últimos meses, enfrentó con valentía y serenidad la batalla contra la enfermedad que finalmente le quitó la vida. La noticia de su muerte deja un profundo vacío en el arte argentino, pero también el recuerdo de una mujer y artista que, con su trabajo, tocó el corazón de generaciones de espectadores.
María Socas será siempre recordada por su capacidad para interpretar personajes complejos y emocionales, por su fuerza y por su inquebrantable pasión por la actuación. Un legado que, sin duda, perdurará por siempre en la historia del cine, la televisión y el teatro de nuestro país.

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