Un estudio global revela cómo las plataformas de streaming están transformando la forma en que el público elige, mira y se relaciona con los contenidos audiovisuales.
El streaming ya no es solo una forma de ver películas o series. Es una experiencia emocional, social y personalizada que se adapta a las rutinas diarias y a las motivaciones profundas de cada espectador.
Así lo demuestra el informe «Generation Stream: Global Edition», realizado por Disney Advertising en 14 países, incluyendo Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México. El estudio analiza cómo evolucionaron los patrones de consumo, qué buscan las audiencias al elegir contenido y cómo las plataformas pueden adaptarse a un entorno multicultural y en constante cambio.
Cuatro nuevos perfiles de consumidores
La investigación identifica cuatro tipos de usuarios en el ecosistema del streaming, definidos por sus emociones y objetivos al ver contenido:
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Modeladores sociales: buscan contenido que genere debate y tendencia.
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Escapistas empáticos: se sumergen emocionalmente en mundos de ficción y fantasía.
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Exploradores reflexivos: prefieren contenidos que los hagan pensar, como documentales o historias reales.
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Conectores por bienestar: eligen series o películas que los ayuden a relajarse y sentirse bien.
Una nueva era de visualización intencional
El informe destaca una tendencia clave: la visualización intencional. Las personas no ven contenido “porque sí”, sino que eligen lo que miran con un propósito específico: relajarse, informarse, emocionarse o socializar.
En América Latina, y especialmente en Argentina, se observa una particularidad: el 66% de los usuarios prefiere las recomendaciones de familiares o amigos, frente a las del algoritmo. Esto muestra que la tecnología y los lazos sociales no compiten, sino que se complementan.

Streaming deportivo y experiencias en vivo
El entretenimiento en vivo, especialmente el deportivo, también se redefine. Hoy los usuarios eligen cómo, cuándo y desde qué perspectiva ver un evento. Además de seguir partidos tradicionales, pueden acceder a nuevas disciplinas, cámaras exclusivas y contenido complementario.
Consumo global con identidad local
Los latinoamericanos valoran los contenidos internacionales, pero también buscan historias que reflejen sus raíces culturales. Crece el interés por ver contenido en su idioma original, sin perder la conexión con lo propio.
Este equilibrio entre lo global y lo local está marcando una nueva era en la producción de contenidos.
¿Prime time? Ya no existe uno solo
El 79% de los encuestados consume contenido en distintos momentos del día: durante traslados, pausas laborales o al almorzar. El “horario central” ya no es el rey. El streaming se integró a la vida diaria como una actividad flexible y constante.

Un espacio emocional y cultural
«El streaming se consolidó como un espacio de conexión cultural y emocional», expresó Magdalena Ruscello, directora de Investigación para Latinoamérica de The Walt Disney Company.
La clave, según el estudio, es que las plataformas comprendan las motivaciones del público para ofrecer contenidos cada vez más relevantes.
Conclusión
El streaming no solo cambió el acceso a los contenidos. Transformó la relación de las audiencias con ellos. Hoy es una herramienta emocional, social y cultural, que exige a las plataformas adaptarse a un consumo fragmentado, diverso y en movimiento constante.

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