Tras un nuevo caso de intoxicación en Rosario, Bomberos Voluntarios de San Lorenzo advirtieron sobre los riesgos del monóxido de carbono y recordaron las medidas fundamentales para prevenir tragedias en los hogares durante los meses de bajas temperaturas.
Con la llegada del frío, los sistemas de calefacción vuelven a encenderse y, junto con ellos, aumenta uno de los riesgos más peligrosos del invierno: las intoxicaciones por monóxido de carbono.
La preocupación volvió a instalarse luego de que una familia de Rosario debiera ser hospitalizada tras sufrir una intoxicación mientras permanecía dentro de su vivienda. Según trascendió, un familiar logró ingresar a tiempo y alertar sobre la situación, evitando un desenlace fatal.
Ante este escenario, el suboficial mayor de Bomberos Voluntarios de San Lorenzo, Juan José Juárez, insistió en la importancia de extremar las medidas de prevención.
«El monóxido de carbono es un asesino silencioso. No tiene olor, no tiene color y la persona muchas veces no se da cuenta de que está siendo intoxicada hasta que ya es demasiado tarde», advirtió.
Revisar los artefactos antes del invierno
Desde Bomberos recomiendan realizar una revisión completa de calefactores, calefones, termotanques y conductos de ventilación antes de comenzar la temporada invernal.
Juárez explicó que un desperfecto, un conducto obstruido o una mala combustión pueden hacer que el gas tóxico permanezca dentro de la vivienda.
«Muchas veces pensamos que el calefactor no puede fallar porque está fijo en la pared, pero cualquier artefacto puede presentar problemas. Por eso es fundamental que sea revisado por un gasista matriculado», señaló.
Ventilar siempre los ambientes
Otra de las principales recomendaciones consiste en mantener alguna abertura parcialmente abierta para garantizar la renovación del aire.
Aunque las bajas temperaturas inviten a cerrar completamente la vivienda, los especialistas remarcan que una mínima ventilación puede salvar vidas.
Evitar prácticas peligrosas
Bomberos también alertó sobre costumbres muy frecuentes durante el invierno que incrementan considerablemente el riesgo de incendios.
Entre ellas, colocar ropa a secar sobre calefactores, estufas u hornos, utilizar braseros dentro de ambientes cerrados o improvisar sistemas de calefacción con elementos no preparados para ese fin.
«Un segundo alcanza para que una prenda caiga sobre una estufa y provoque un incendio. Son situaciones que lamentablemente seguimos viendo todos los años», explicó Juárez.
Señales de alerta
Los primeros síntomas de intoxicación por monóxido de carbono pueden confundirse con otras afecciones.
Entre los más frecuentes aparecen:
- Dolor de cabeza.
- Mareos.
- Náuseas.
- Somnolencia.
- Debilidad.
- Confusión.
Ante cualquiera de estos síntomas, especialmente si afectan a varias personas al mismo tiempo dentro de una vivienda, se debe salir inmediatamente al aire libre, ventilar el lugar y llamar al servicio de emergencias.
Un llamado a la prevención
Desde Bomberos Voluntarios de San Lorenzo remarcan que cada invierno se repiten situaciones similares y que muchas podrían evitarse con controles preventivos y hábitos seguros.
«La prevención sigue siendo la mejor herramienta. Revisar los artefactos, ventilar los ambientes y evitar prácticas riesgosas puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia», concluyó Juárez.

Dejar una contestacion