El Gobierno Nacional dictó conciliación obligatoria en el paro nacional aceitero

COMPARTIR

El gobierno nacional emitió la conciliación obligatoria en el marco del paro nacional aceitero anunciado para este miércoles por los gremios aceiteros, como resultado del conflicto salarial en Vicentín, que no abonó los sueldos correspondientes. La medida impactó en la industria aceitera de la región, aunque la actividad se desarrolló con normalidad en la mayoría de las plantas y puertos, excepto en las fábricas de la empresa defaulteada, que continúan en huelga y con quites de tareas.

La Secretaría de Trabajo, a través de la resolución dictada, estableció que la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo debían levantar la medida de fuerza por un plazo de 15 días. Así lo hicieron los representantes sindicales, quedando la situación sujeta a una audiencia programada para el próximo 17 de marzo en Buenos Aires, con el objetivo de buscar una solución al conflicto.

La resolución oficial afecta a varias plantas y puertos clave de la región, como los de Cargill, Bunge, Molinos Agro, Renova, Terminal 6 y COFCO. Sin embargo, la situación continúa siendo delicada en las instalaciones de Vicentín, que, debido a su incumplimiento con los pagos salariales, motivó el reclamo de los sindicatos y que a pesar de la conciliación, los obreros no están trabajando. En febrero, la empresa solo abonó el 30% de los salarios, lo que derivó en la convocatoria a la huelga.

El conflicto también se encuentra bajo intervención judicial, dado que los gremios acusan a la administración de Vicentín de tener una gestión ineficaz y un directorio poco transparente, lo que agrava aún más la crisis interna de la empresa.

Por otro lado, la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) expresó su rotundo rechazo a la paralización de las actividades de la industria aceitera y exportadora, argumentando que el conflicto debería ser resuelto directamente entre Vicentín y los sindicatos sin afectar el funcionamiento de toda la agroexportación. En un comunicado, la cámara destacó que “toda la Argentina está haciendo un esfuerzo sustantivo para estabilizar la economía nacional y nadie tiene derecho de poner este bien común en juego por un interés particular, por importante que pueda ser para los afectados”.

Ciara también se refirió a la paritaria del sector y defendió el esfuerzo realizado por la industria aceitera para mantener los salarios por encima de la inflación, destacando que en este momento se encuentran en conversaciones con los sindicatos para ajustar los ingresos en función de la inflación, garantizando que ningún trabajador aceitero verá un aumento inferior al índice de inflación anual.

La tensión laboral persiste, especialmente en el contexto de los puertos del Gran Rosario, claves para la exportación de productos derivados de la soja, un sector estratégico para la economía nacional.

El conflicto laboral sigue en desarrollo y se espera que la audiencia del 17 de marzo sea clave para encaminar una solución que permita normalizar la situación en la industria aceitera y resolver la crisis que afecta tanto a los trabajadores como a la producción en una de las principales regiones productivas del país.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*