El folclore argentino: una identidad que vive en nuestras costumbres, historias y tradiciones

Miriam Cosenza
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En el marco del Día Mundial del Folclore y del Día del Folclore Argentino, Karina Botti, referente de Buenas Raíces, explicó en Honrar la Vida por qué esta expresión cultural va mucho más allá de la música y la danza.

El folclore, mucho más que música y danza

Cada 22 de agosto se celebra el Día Mundial del Folclore y también el Día del Folclore Argentino. La fecha permite poner en valor las costumbres, tradiciones, creencias y expresiones culturales que forman parte de la identidad de los pueblos.

En este marco, Miriam Cosenza, conductora del bloque radial Honrar la Vida, que se emite los jueves a las 18 por FM 102.9 Radio Nueva Estrella, entrevistó a Karina Botti, referente de Buenas Raíces, un espacio dedicado a promover la cultura y las tradiciones argentinas.

Durante la charla, Botti explicó que la palabra folclore comenzó a utilizarse en 1846, cuando el escritor inglés William John Thoms la empleó para referirse a los saberes y conocimientos tradicionales del pueblo.

El término proviene de dos palabras inglesas: folk, que significa pueblo, y lore, relacionado con saber o conocimiento.

«El folclore es una ciencia viva que va mutando», explicó Botti, quien destacó que permanentemente aparecen nuevas ramas y aspectos para investigar.

Una fecha con raíces argentinas

La celebración también tiene una fuerte vinculación con nuestro país. El 22 de agosto coincide con el nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti, ocurrido en 1865 en Gualeguay, Entre Ríos.

Ambrosetti fue arqueólogo e investigador y realizó importantes trabajos relacionados con las costumbres y expresiones culturales de distintas regiones argentinas.

Además, Botti recordó que en 1960 Buenos Aires fue sede del Primer Congreso Internacional de Folclore, que reunió a representantes de numerosos países y estuvo presidido por el investigador argentino Augusto Raúl Cortázar.

Cada región tiene su propia identidad

Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue que no existe un único folclore argentino.

La enorme extensión territorial del país, sus diferentes paisajes, climas, actividades económicas y comunidades hicieron que cada región desarrollara sus propias manifestaciones culturales.

«Cuando hablamos de folclore hablamos de nacionalidad, identidad y regionalismo», explicó Botti.

Las diferencias pueden encontrarse en la música, los instrumentos, las danzas, las comidas, las vestimentas, los oficios, las leyendas, los mitos y hasta en las formas tradicionales de curar determinadas dolencias.

La especialista recordó una frase que sintetiza esa relación entre las personas y su entorno: «El hombre habla del hombre en torno a su paisaje».

Las tradiciones también se transforman

La cultura popular argentina también se construyó a partir del encuentro entre diferentes pueblos.

Botti explicó que las grandes corrientes inmigratorias aportaron instrumentos, danzas, comidas y costumbres que, con el paso del tiempo, se mezclaron con las tradiciones locales y dieron origen a nuevas expresiones.

Un ejemplo son algunas variantes de la jota que, al incorporarse a nuestro territorio, adquirieron características propias.

Lo mismo ocurrió con determinados valses, polcas y otras expresiones musicales que fueron transformándose de acuerdo con las características de cada región.

Mitos, leyendas y saberes que pasan de generación en generación

El folclore también está presente en aquellas historias que se transmiten de boca en boca.

Las coplas, refranes, leyendas, cuentos populares, creencias sobre la naturaleza, conocimientos relacionados con las cosechas, la pesca o las plantas medicinales forman parte de ese patrimonio cultural.

Botti mencionó como ejemplo la tradición de la caña con ruda, vinculada a saberes de los pueblos originarios y posteriormente enriquecida con elementos incorporados durante la llegada de los españoles.

Son conocimientos que muchas veces no tienen un autor conocido porque fueron transmitidos durante generaciones.

«Son cosas que se incorporan en forma natural», explicó la referente de Buenas Raíces.

Buenas Raíces, un espacio para mantener viva la tradición

Durante la entrevista también hubo espacio para conocer las actividades de Buenas Raíces, donde se desarrollan encuentros vinculados con la cultura popular y el folclore.

El espacio funciona además con una biblioteca especializada y durante los sábados recibe músicos y artistas para compartir historias, canciones y diferentes aspectos de las tradiciones argentinas.

Los encuentros comienzan alrededor de las 20:30, mientras que durante la semana también se desarrollan distintos talleres.

La propuesta busca que las nuevas generaciones puedan acercarse a las raíces culturales de nuestro país y comprender que el folclore no es solamente algo del pasado, sino una expresión que continúa transformándose.

Al finalizar la entrevista, Miriam Cosenza agradeció a Karina Botti por compartir sus conocimientos y por dedicar su tiempo a mantener vivas las tradiciones.

Porque conocer nuestras raíces, comprender de dónde vienen nuestras costumbres y transmitirlas a quienes vienen detrás también es una manera de honrar la vida.

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