El fin del impuesto PAIS: una nueva era para el dólar tarjeta y sus implicancias económicas

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Desde hoy, los consumos en dólares realizados con tarjetas de crédito en Argentina o en el exterior serán más baratos, luego de que el Gobierno decidiera no prorrogar el impuesto PAIS, que culminó su ciclo de cinco años. Esta medida establece que el dólar tarjeta tendrá un valor de $1.358, basado en la cotización del dólar del Banco Nación del último viernes, que cerró en $1.044,50.

El impacto de esta decisión no es menor, ya que el tipo de cambio para gastos con tarjeta en el extranjero seguirá siendo más caro que el dólar Bolsa (MEP) y el dólar blue, con una diferencia de $230 y $210, respectivamente. Sin embargo, la brecha entre el dólar tarjeta y estos mercados paralelos, que hasta la semana pasada superaba los $500, se ha reducido significativamente.

 El ciclo y legado del impuesto PAIS

El impuesto PAIS fue instaurado en 2019 como parte de la ley de emergencia económica al inicio del mandato de Alberto Fernández. Durante su vigencia, cumplió múltiples funciones, desde financiar la construcción de viviendas hasta promover el turismo y fortalecer el sistema previsional. Además, representó un importante ingreso fiscal, alcanzando casi el 10% de la recaudación tributaria total en 2024 y aportando cerca de USD 17.300 millones a las arcas públicas en sus cinco años de existencia.

Según el economista Nadin Argañaraz, esta recaudación acumulada equivalió al 3% del PBI, con un peso significativo entre 2023 y 2024, cuando el impuesto representó casi el 2% del Producto. Su desaparición plantea ahora un desafío fiscal importante: el Gobierno deberá encontrar una forma de reemplazar este ingreso, proyectado en 0,9% del PBI para 2025.

 Implicancias macro y microeconómicas

En el ámbito macroeconómico, la eliminación del impuesto PAIS reconfigura los incentivos para gastos en dólares. Con un tipo de cambio más accesible, podrían acelerarse los consumos en dólares, lo que podría ejercer mayor presión sobre las reservas del Banco Central y las cotizaciones financieras.

En lo microeconómico, sectores como el turismo y el pago de servicios digitales podrían ver una reactivación. La eliminación del impuesto también impacta en el costo de importaciones de bienes y servicios, que estuvieron sujetos a alícuotas variables en los últimos años.

El dilema de las reservas y los hábitos de consumo

Un aspecto central de la medida es cómo afecta las reservas internacionales. Hasta ahora, muchos argentinos compraban dólares en el mercado paralelo antes de viajar, evitando el costo adicional del dólar tarjeta. Sin embargo, al pagar los resúmenes de tarjeta en pesos, los bancos necesitan acceder a divisas para cumplir con los pagos internacionales, lo que implica un drenaje de reservas.

El Gobierno consideró reemplazar el impuesto PAIS por otro recargo, pero finalmente optó por mantener únicamente la retención del 30% para Ganancias. Este ajuste busca equilibrar el incentivo al consumo en dólares con el impacto en las reservas.

Un nuevo escenario económico

La extinción del impuesto PAIS abre un nuevo capítulo en la economía argentina, con beneficios inmediatos para los consumidores que usen sus tarjetas en dólares. Sin embargo, también plantea interrogantes sobre cómo el Estado compensará la pérdida de ingresos tributarios y cómo manejará los riesgos para las reservas.

El desafío ahora será encontrar un balance entre la promoción del consumo, la estabilidad cambiaria y la sostenibilidad fiscal, en un contexto donde cada decisión económica tiene implicancias profundas.

 

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