Una tormenta persistente y poco común dejó a la ciudad de Vera, en el norte provincial, bajo el agua. Desde las 18:30 del lunes hasta las 2:00 de la madrugada, se acumularon casi 400 milímetros de lluvia, una cifra extraordinaria para tan corto período.
Según explicó Jorge Giometti, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, el fenómeno se produjo por una celda de tormenta que se regeneró durante horas dentro de un sistema de baja presión, asociado a un frente frío que avanzaba lentamente. “Toda el agua precipitable de la atmósfera cayó sobre un mismo punto”, detalló el especialista.
Aunque el sistema ya se desplazó hacia el este, todavía se registran precipitaciones intermitentes en el norte provincial. En el centro y sur, las condiciones más destacadas son las intensas ráfagas de viento, que alcanzan los 80 a 100 km/h. Estas ráfagas continuarán durante lo que resta del día y parte del miércoles.
El ingreso del aire frío también provocará un marcado descenso de temperatura, con mínimas entre 2 y 4 °C y máximas que no superarán los 10 °C. El clima invernal llegó con todo.


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