Día del Veterinario: una vocación que honra la vida

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En conmemoración del Día del Veterinario, que en Argentina se celebra cada 6 de agosto desde 1983 en homenaje a la primera clase universitaria dictada en esta carrera en 1883, nos adentramos en el alma de una vocación noble y comprometida: la medicina veterinaria.

La fecha comparte su homenaje con el Día del Agrónomo, ya que ambas profesiones nacieron académicamente en el mismo espacio: el histórico predio de Santa Catalina, en Llavallol, Buenos Aires. Años más tarde, en 1889, esta institución se transformó en universidad, dando origen a la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la provincia.

Para conocer más de cerca esta labor esencial, el programa radial «Honrar la vida», conducido por Miriam Cosenza, visitó la clínica “Veterinaria del Sur”, ubicada en Irigoyen y Luis Borghi, donde entrevistamos a la Dra. Cintia Neumann, médica veterinaria con 16 años de trayectoria dedicada al cuidado de animales de compañía.

Una vocación que nace del amor

“Siempre me encantaron los animales”, confiesa Cintia con una sonrisa cálida. Su pasión por la medicina veterinaria nació en la infancia y se fortaleció durante sus años de formación en la Facultad de Ciencias Veterinarias de Casilda, provincia de Santa Fe. “Más allá de que es una carrera larga y difícil, me encantó todo: la facultad, la gente, la experiencia”, recuerda.

Le llevó aproximadamente ocho años completar la carrera, aunque con gran satisfacción: “Hace 16 años que me dedico a esto y cada día vengo a trabajar con ganas, a pesar de las dificultades que puedan surgir. Lo haría de nuevo sin dudarlo”.

Un campo de acción amplio y comprometido

Cintia explica que la medicina veterinaria tiene un abanico de áreas muy amplio. “Podemos trabajar con animales pequeños, grandes, silvestres; también en investigación, salud pública, bromatología y zoonosis, que son las enfermedades que se transmiten de los animales al ser humano, como la rabia o la leptospirosis”. Su labor diaria se centra en el cuidado de animales de compañía: perros y gatos, aunque también ha atendido a animales silvestres que, a veces, llegan a los hogares como mascotas, algo que no siempre es recomendable.

Más que cuidados, una responsabilidad

La doctora Neumann remarca la importancia de la tenencia responsable. Adoptar un animal implica más que amor: requiere compromiso, atención veterinaria, vacunación, desparasitación, buena alimentación, higiene y paseos. “No es solo tenerlo, es cuidarlo con conciencia. Muchos viven 17, 20 o hasta 21 años, y eso depende en gran parte de los cuidados que reciben”, subraya.

También destaca la relevancia de la castración, tanto en machos como en hembras, a partir de los seis o siete meses. “Evita muchas enfermedades futuras, como tumores mamarios, infecciones uterinas o problemas testiculares. Antes se creía que las hembras debían tener una cría, pero ahora se sabe que no es necesario y que es mejor castrarlos temprano”.

Desafíos y emociones del día a día

En estos 16 años de profesión, Cintia ha vivido momentos de profunda emoción: ha visto a sus pacientes crecer desde cachorros hasta convertirse en ancianos. “Es la parte más difícil, cuando ya están viejitos y tenemos que acompañarlos en sus últimos días. Muchos los conocí desde que nacieron, o incluso ayudé a traerlos al mundo por cesárea. Es inevitable sentir dolor cuando se van”.

A pesar del costado doloroso, sigue adelante con convicción. “Lo importante es siempre buscar brindarles calidad de vida hasta el último día”.

Un mensaje para quienes sueñan con ser veterinarios

“Es una carrera hermosa, la elegiría mil veces”, afirma sin dudar. A quienes sueñan con esta profesión, les aconseja tener amor por los animales, perseverancia y responsabilidad. “No es solo una carrera: es una forma de vida, con muchas alegrías y también momentos difíciles. Pero cuando se hace con vocación, todo vale la pena”.

Miriam Cosenza cerró la entrevista con un emotivo agradecimiento: “Gracias, Cintia, por tu calidad humana, tu sencillez y por cuidar con tanto amor a nuestros compañeros de cuatro patas. Tu trabajo es un verdadero modo de honrar la vida”.

Una historia que nos recuerda que, detrás de cada consulta veterinaria, hay una persona que ama, cuida y se compromete con la vida de quienes no tienen voz, pero nos dan todo su amor.

 

Escuchá la entrevista completa:

 

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