Persisten los incumplimientos en una planta láctea clave y aumenta la incertidumbre entre los trabajadores y sus familias.
La situación laboral en Lácteos Verónica continúa siendo crítica. Este jueves se cumple la cuarta semana consecutiva sin el cumplimiento de los pagos salariales a los trabajadores, a pesar de existir un acuerdo firmado a mediados de septiembre que establecía un esquema de pagos semanales.
Según lo pactado, la empresa debía abonar todos los lunes una cuota de un millón de pesos por trabajador. Sin embargo, ese compromiso no se ha concretado y los empleados siguen sin percibir la totalidad de los haberes correspondientes al mes de noviembre, el inicio de los salarios de diciembre y una parte del sueldo anual complementario.
La láctea no procesa materia prima por falta de insumos, mantiene una deuda de unos 60 millones de dólares con productores tamberos y el 5 de enero último no pagó la cuota de la deuda acordada con Atilra. Desde entonces, las plantas volvieron a paralizarse y el conflicto se agudizó.
La situación afecta especialmente a la planta ubicada entre las localidades de Totoras y Clason, donde crece la incertidumbre y la preocupación entre las familias que dependen de esta fuente laboral.
Los trabajadores expresaron su malestar ante el incumplimiento reiterado y advirtieron que el conflicto podría profundizarse si no hay respuestas concretas por parte de la empresa en los próximos días. Mientras tanto, se mantiene el estado de alerta y se evalúan posibles medidas para visibilizar el reclamo.
El conflicto salarial vuelve a poner en foco la delicada situación que atraviesa el sector y el impacto social que genera en la región.

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