El femicidio de Cecilia Strzyzowski llegó este sábado a su cierre judicial definitivo. Un jurado popular declaró culpables a César Sena, expareja de la víctima, y a sus padres Emerenciano Sena y Marcela Acuña, como principales responsables del crimen y su encubrimiento.
La sentencia también alcanzó a tres colaboradores del clan: Gustavo Obregón, Fabiana González y Gustavo Melgarejo, señalados como partícipes en la manipulación de pruebas y tareas posteriores al asesinato. En cambio, la séptima imputada, Griselda Reynoso, fue absuelta por falta de mérito.
La investigación determinó que Cecilia fue asesinada dentro de la casa familiar y posteriormente quemada durante horas en un campo rural perteneciente al clan Sena. A pesar del poder territorial que mantenían en el barrio —donde operaban como un verdadero feudo político y social—, las pruebas reunidas y la presión pública lograron quebrar la impunidad que los rodeaba.
Funcionarios nacionales calificaron el fallo como “ejemplar”, destacando que el clan “creyó que la protección política los iba a salvar, pero no los salvó nada”. Para la familia de Cecilia y numerosas organizaciones sociales, el veredicto marca un precedente clave en la lucha contra la violencia de género y el abuso de poder.

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