Con solo 11 años, hizo historia: una sanlorencina se consagró campeona argentina de aguas abiertas

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Emilia Baer, nadadora del Club Red Star, logró un título histórico para la ciudad. Detrás del triunfo, hay esfuerzo, disciplina y una familia que acompaña en cada paso.

San Lorenzo tiene una nueva historia de orgullo para contar. Con apenas 11 años, Emilia Baer se consagró campeona argentina de aguas abiertas, marcando un hito para el deporte local.

La joven nadadora fue protagonista del bloque radial “Honrar la vida”, conducido por Miriam Cosenza en FM 102.9 de Nueva Estrella Medios, donde compartió su experiencia con una sencillez que refleja tanto su edad como su compromiso.

“Entreno mucho, con ganas y esfuerzo, y sobre todo trato de estar siempre contenta con lo que hago”, expresó Emilia, quien comenzó a nadar desde muy pequeña, a los 4 años, y nunca dejó el deporte.

Su rutina es exigente: entrena todos los días, combinando jornadas de pileta por la tarde y sesiones por la mañana. Aun así, mantiene un equilibrio con la escuela, donde también se destaca.

El camino hacia el campeonato no fue sencillo. La competencia se desarrolló en cuatro fechas realizadas en distintas provincias como Santa Fe, Córdoba y San Juan. En cada una, los resultados sumaban puntos que finalmente le permitieron alcanzar el primer puesto.

Detrás de este logro, también hay un trabajo clave de formación. Su entrenadora, Isabel Castro, destacó que Emilia comenzó en aguas abiertas siendo muy chica, incluso antes de que existiera un equipo competitivo formal en el club.

“Fue casi una aventura. Empezó acompañándonos y se fue formando desde la experiencia. Hoy eso se refleja en todo lo que logró”, explicó.

La entrenadora también remarcó un dato no menor: según su conocimiento, Emilia sería la primera campeona argentina de aguas abiertas de la ciudad de San Lorenzo, un hecho que potencia aún más la dimensión de su logro.

El crecimiento del Club Red Star también forma parte de esta historia. Actualmente, la institución cuenta con un equipo federado y un grupo de entrenadores que impulsan el desarrollo deportivo de jóvenes talentos.

Pero si hay un pilar fundamental en este recorrido, es la familia. Su papá, Germán Baer, también nadador, acompaña cada competencia junto a su entorno cercano.

“Es una nena muy responsable. Estamos orgullosos, no solo por lo deportivo, sino también por cómo es como persona”, expresó emocionado.

El acompañamiento familiar, el compromiso de los entrenadores y la pasión de Emilia se combinan en una historia que no solo habla de un título, sino de valores: esfuerzo, constancia y amor por lo que se hace.

En tiempos donde muchas veces las buenas noticias escasean, historias como esta demuestran que el talento local sigue creciendo y dejando huella.

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