El consumo de lácteos en Argentina registró una caída del 9,7% en volumen durante 2024, según el informe del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA). Este descenso impactó fuertemente en productos como flanes, quesos y leches saborizadas, alcanzando un promedio de 18,8 litros per cápita al finalizar el año.
En diciembre de 2024, el mercado lácteo mostró una disminución del 2,9% en volumen respecto al mes anterior. Además, el consumo de leche equivalente se redujo en un 2,8% (-5,9% en el promedio diario), aunque la comparación interanual reflejó un aumento del 3,3% en volumen y una suba del 7,7% en litros de leche equivalente. Este incremento se debió, en parte, al fuerte descenso registrado en diciembre de 2023, producto de los efectos inflacionarios.

Según el informe, los productos lácteos más afectados fueron aquellos de mayor valor agregado, como leches saborizadas, yogures, flanes, postres y quesos de pasta blanda. La combinación de aumentos en los precios y la pérdida de poder adquisitivo, especialmente en sectores medios de la población, generó una disminución del consumo. Esta caída fue particularmente notoria en los productos como leches saborizadas, que habían tenido una importante recuperación en 2021, pero que en 2024 cayeron un 34,8%, acercándose a los niveles registrados durante la pandemia. Los yogures y flanes también experimentaron una caída similar.


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