El Xeneize igualó 1-1 frente al conjunto brasileño en un partido cargado de polémicas, bronca con el VAR y un gol anulado sobre el final que desató la furia de los hinchas.
Boca Juniors dejó pasar una chance clave en la Bombonera y ahora quedó obligado a ganar en la última fecha para seguir con vida en la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Claudio Ubeda empató 1-1 frente a Cruzeiro por la quinta jornada del Grupo D, en una noche marcada por las polémicas arbitrales y el enojo generalizado contra el VAR.
El Xeneize arrancó el encuentro con mucha intensidad y dominó gran parte del primer tiempo. Desde el inicio, Miguel Merentiel avisó con una clara situación y Boca encontró fluidez en el juego gracias a Leandro Paredes y Tomás Aranda, que manejaron los tiempos del equipo.
La gran figura de Cruzeiro terminó siendo su arquero, Otávio. El joven brasileño respondió varias veces ante Merentiel, Milton Giménez y Aranda, sosteniendo a su equipo cuando Boca era ampliamente superior.
La apertura del marcador llegó a los 15 minutos. Paredes ejecutó un tiro libre fuerte al área y Merentiel apareció en el segundo palo para empujar la pelota y poner el 1-0. El gol fue revisado por el VAR por una posible posición adelantada, pero finalmente fue convalidado en medio de la explosión de la Bombonera.
Cruzeiro casi no inquietó en la primera mitad, aunque Leandro Brey respondió muy bien en un mano a mano ante Kaio Jorge para mantener la ventaja parcial.
Sin embargo, el trámite cambió en el complemento. El conjunto brasileño empezó a encontrar espacios y logró el empate a los nueve minutos del segundo tiempo. Tras una jugada colectiva, Kaiki envió un centro atrás que cruzó toda el área y Fágner sacó un remate potente para marcar el 1-1.
El empate golpeó a Boca, que empezó a jugar con nerviosismo. Aun así, el panorama parecía acomodarse cuando Cruzeiro se quedó con diez jugadores por la expulsión de Gerson, luego de una dura plancha sobre Paredes que fue revisada por el VAR.
Con un hombre más, el Xeneize volvió a ir con todo en busca del triunfo. Zeballos tuvo dos chances claras, Aranda volvió a exigir al arquero rival y Merentiel desperdició otra oportunidad tras una asistencia larga de Paredes.
La Bombonera explotó a los 43 minutos del segundo tiempo cuando Merentiel convirtió el 2-1 después de un rebote dentro del área. Pero el festejo duró apenas unos segundos: el árbitro venezolano Jesús Valenzuela fue llamado desde el VAR y anuló el gol por una mano previa de Milton Delgado.
La polémica no terminó ahí. En la última jugada del partido, todo Boca reclamó una mano dentro del área de Cruzeiro, aunque el árbitro decidió no revisar la acción y pitó el final en medio de la bronca de jugadores, cuerpo técnico e hinchas.
Tras el encuentro, Leandro Paredes cuestionó los criterios arbitrales. “Es raro cómo deciden”, afirmó el mediocampista, que comparó las jugadas revisadas por el VAR y mostró su enojo por la mano no sancionada sobre el final.
Miguel Merentiel también expresó su frustración por el empate. “Hay calentura porque lo dejamos todo. El equipo genera situaciones y no se nos está dando”, sostuvo el delantero uruguayo.
Con este resultado, Boca quedó obligado a vencer a Universidad Católica en la última fecha para mantener sus chances de clasificación a los octavos de final. El margen de error prácticamente desapareció.


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