Alquilar en San Lorenzo: más oferta, pero también más dificultades para llegar a fin de mes

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El mercado inmobiliario de la ciudad atraviesa un período de fuerte movimiento, con numerosas propiedades disponibles. Sin embargo, los ingresos de muchas familias no alcanzan para afrontar alquileres, servicios y gastos cotidianos.

El mercado de alquileres de San Lorenzo muestra actualmente una importante cantidad de propiedades disponibles, desde monoambientes y departamentos hasta casas y espacios internos. El dato surge de un relevamiento realizado por el periodista Santiago Ríos, quien analizó publicaciones de distintas inmobiliarias y observó una oferta que se volvió cada vez más visible en distintos barrios de la ciudad.

La transformación también se refleja en las viviendas. Antiguos patios, garajes y galpones fueron reacondicionados para convertirse en monoambientes, departamentos o espacios habitables. A esto se suma la construcción de nuevos edificios y complejos residenciales, que modifican progresivamente el paisaje urbano.

Pero detrás de esta mayor oferta aparece otra realidad: muchas familias tienen dificultades para sostener sus alquileres. Según datos mencionados durante la columna «El Mirador Sanlorencino», un relevamiento del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario junto con la Universidad Nacional de Rosario indica que cinco de cada diez propiedades se alquilan en un plazo máximo de dos meses, mientras que apenas el 4% demora más de tres meses.

Al mismo tiempo, el informe señala que el 42% de las inmobiliarias del sur de Santa Fe registró rescisiones de contratos por falta de pago. La situación muestra las dificultades que enfrentan los inquilinos para sostener los compromisos asumidos.

¿Cuánto cuesta alquilar en San Lorenzo?

De acuerdo con el relevamiento compartido en la radio, actualmente un monoambiente en una zona céntrica de San Lorenzo parte aproximadamente desde los $350.000 mensuales. Un departamento de un dormitorio puede superar los $500.000, mientras que los valores aumentan según la ubicación, las características de la propiedad y la cantidad de ambientes.

En comparación con Rosario, Ríos explicó que una propiedad con características similares puede resultar entre un 15% y un 20% más cara en San Lorenzo, algo que las inmobiliarias relacionan con el nivel de actividad económica y el poder adquisitivo de la región.

A esto se suma que los contratos pueden actualizarse trimestralmente. Según los datos mencionados en la columna, cuatro de cada diez contratos relevados presentan actualizaciones con esa frecuencia, una situación que puede generar dificultades cuando los salarios no acompañan el mismo ritmo.

Una oferta que convive con la pérdida de poder adquisitivo

El aumento de la oferta no significa necesariamente que alquilar sea más sencillo para todos. Para muchas familias, el problema está en poder demostrar ingresos, conseguir garantías y afrontar los gastos iniciales y mensuales.

La situación económica también provoca cambios en los proyectos familiares. Personas que pierden un empleo, reducen sus ingresos o dejan de poder sostener una vivienda pueden regresar a la casa de sus padres, buscar espacios más pequeños o compartir una propiedad.

Durante la conversación también se planteó otra consecuencia de esta realidad: el crecimiento de personas y familias que atraviesan situaciones de calle o buscan alimentos y elementos reciclables en los residuos.

De esta manera, el mercado inmobiliario refleja parte de una problemática más amplia: mientras aumenta la cantidad de propiedades disponibles y aparecen nuevas alternativas habitacionales, para muchas familias el desafío continúa siendo contar con ingresos suficientes para acceder y permanecer en una vivienda.

El análisis de Santiago Ríos permitió poner la mirada sobre una realidad cotidiana de San Lorenzo: tener más opciones para alquilar no necesariamente significa tener mayores posibilidades económicas para hacerlo.

 

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