Más de mil millones de personas viven con trastornos de ‎salud mental: urge ampliar los servicios

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Foto: Christopher Black
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De acuerdo con los nuevos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas padecen trastornos de salud mental. Algunas de estas afecciones, como la ansiedad y la depresión, generan enormes costos humanos y económicos. Aunque muchos países han reforzado sus políticas y programas de salud mental, es preciso aumentar la inversión y la acción en todo el mundo para ampliar los servicios destinados a proteger y promover la salud mental de las personas.

Los trastornos de salud mental, como la ansiedad y la depresión, son muy frecuentes en todos los países y grupos poblacionales, y afectan a todas las edades y todos los niveles de ingresos. Constituyen la segunda causa de discapacidad prolongada, aumentan el número de años de vida saludable perdidos, generan gastos en atención de salud para las personas y las familias afectadas y ocasionan pérdidas económicas sustanciales en todo el mundo.

Estas son las conclusiones de dos informes —World mental health today y Mental health atlas 2024— que, si bien reseñan algunos progresos, revelan también importantes deficiencias en la respuesta mundial a estos trastornos. Ambos informes son fundamentales para orientar las estrategias de los países y entablar un diálogo internacional antes de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar, que tendrá lugar en Nueva York el 25 de septiembre de 2025.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha afirmado: «La transformación de los servicios de salud mental es uno de los desafíos más urgentes para la salud pública. Invertir en salud mental significa invertir en las personas, las sociedades y las economías. Es una medida que ningún país puede permitirse descuidar: todos los gobiernos y dirigentes tienen la responsabilidad de actuar con urgencia y garantizar que la atención a la salud mental no se considere un privilegio, sino un derecho básico para todos».

Datos principales del informe World mental health today

El informe destaca que, aunque los trastornos de salud mental afectan a ambos sexos, las mujeres se ven más afectadas en conjunto. La ansiedad y la depresión son los trastornos más comunes. El suicidio, que causó unas 727.000 muertes en 2021, sigue siendo una de las principales causas de muerte entre jóvenes y está lejos de cumplir con la meta de reducción establecida por los ODS para 2030. Además, el impacto económico es enorme: solo la ansiedad y la depresión cuestan a la economía mundial un billón de dólares al año. El informe subraya la urgencia de aumentar la inversión en salud mental, reducir el estigma y mejorar el acceso a la atención.

Datos principales del Mental health atlas 2024

Desde 2020, muchos países han mejorado sus políticas de salud mental, adoptando enfoques basados en derechos y fortaleciendo la preparación ante emergencias. Sin embargo, estos avances no se han reflejado en reformas legales: solo el 45 % de las legislaciones cumple con los estándares internacionales de derechos humanos.

La inversión en salud mental sigue siendo baja, con un gasto promedio de apenas el 2 % del presupuesto sanitario, sin cambios desde 2017. Existen grandes desigualdades: los países de ingresos altos invierten USD 65 por persona, mientras que los de ingresos bajos solo USD 0,04. Además, hay escasez de personal especializado, sobre todo en países con menos recursos.

La transición hacia modelos de atención comunitaria avanza lentamente, con menos del 10 % de los países completándola. La atención sigue centrada en hospitales psiquiátricos, con prácticas preocupantes como ingresos sin consentimiento y estancias prolongadas.

Pese a estas dificultades, ha mejorado la integración de la salud mental en la atención primaria y ha crecido la promoción del bienestar mental, con más programas escolares, prevención del suicidio y atención en emergencias. También aumentó el uso de la telemedicina, aunque el acceso sigue siendo desigual.

Aunque se han registrado avances alentadores, los datos recientes indican que los países siguen muy lejos de alcanzar los objetivos fijados en el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental de la OMS.

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