La fecha combina tradición religiosa, historia y una costumbre que llena de ilusión a millones de niños en distintos países.
Cada 6 de enero, millones de familias celebran el Día de Reyes, una de las tradiciones más arraigadas en países de habla hispana como España, México, Venezuela y gran parte de América Latina. La jornada es sinónimo de regalos, juegos y sonrisas para los más chicos, que esperan la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar.
La celebración conmemora la adoración del Niño Jesús por parte de los Reyes Magos, quienes, según el Evangelio de Mateo, llegaron desde Oriente guiados por una estrella para ofrecer oro, incienso y mirra. En la tradición cristiana, la fecha coincide con la Epifanía, una de las festividades más antiguas del calendario litúrgico.
Con el paso de los siglos, los Magos dejaron de ser representados como sabios astrónomos para convertirse en reyes coronados, símbolo de los pueblos del mundo que reconocen a Jesús. Desde el siglo XIX, especialmente en España, se incorporó la costumbre de entregar regalos a los niños durante la noche previa, tradición que luego se expandió a otros países.
En muchos lugares, el Día de Reyes también marca el cierre del período navideño, combinando fe, cultura y celebración popular.
Dejar una contestacion