Este lunes 12 y martes 13 de febrero son feriados nacionales para celebrar el carnaval. Conocé desde cuándo se festeja y su significado.
Los registros del verdadero origen del carnaval datan de 5.000 años atrás entre las poblaciones sumerias y egipcias. Para los sumerios era importante expulsar a los malos espíritus de las cosechas con una gran fiesta.
Por su parte, los egipcios consagraban estos días a Apis, el dios asociado a la fertilidad. Por la actitud de alegría y libertad de ambas civilizaciones, se refiere a ambas como los inicios del carnaval.
Ahora bien, el porqué del carnaval y su festejo en los meses de febrero y marzo, así como el uso de disfraces, se remontan a los imperios romano y griego.
Para ambas civilizaciones estos meses representaban la transición del invierno a la primavera, por lo que podían relajar sus obligaciones un par de días.
En el imperio romano se realizaban las Saturnales, festividades al finalizar el invierno en que se ofrecían banquetes y bailes con máscaras y disfraces, para celebrar la abundancia de la tierra.
En Grecia también tenían lugar fiestas similares; las bacanales y las Dionisias. En estas había procesiones y representaciones de teatro que aglomeraban a toda la población.
Ya en la Edad Media y con la expansión del cristianismo, las tradiciones paganas se adaptaron como preparativo para la cuaresma, un periodo de abstinencia y ayuno. De hecho, su nombre proviene del latín “carnem levare”, por lo que carnaval significa “quitar la carne”.
Es en este periodo que toma su estatus como celebración en la que casi todo está permitido y para que los participantes resguardaran su reputación debían cubrirse el rostro con antifaces y disfraces.
Como podrás ver, el carnaval ha pasado por varias adaptaciones a lo largo de la historia, pero con sus semejanzas y similitudes, lo que hace representativo al carnaval son sus característicos juegos, bailes, música, banquetes y no pueden faltar los disfraces que remiten a su herencia religiosa.
Historia del carnaval en Buenos Aires
El carnaval fue introducido en Buenos Aires por lo españoles.
Según los períodos y sectores sociales tuvo diferentes expresiones. En tiempos de la Colonia, los sectores populares participaban en los bailes de máscaras que se realizaban en el teatro de La Ranchería, mientras que los sectores pudientes lo hacían en la Casa de Comedias.

El festejo también ocupó el espacio público. Los bailes y los juegos con agua inundaron las calles. Desde los balcones llovían fuentones, huevos ahuecados rellenos con agua, baldes de agua de lavanda para mojar a los amigos y de agua con sal para los enemigos.
El desenfreno y el bullicio que se generaban durante esos días no eran más que “costumbres bárbaras” para las clases altas, las cuales se oponían fervientemente al festejo del carnaval. Estas encontraron eco en algunos gobernantes. En la época del Virrey Vertiz, entre 1770 y 1784, los bailes se limitaron a lugares cerrados y el toque de tambor, sello identitario de la importante población africana que habitaba Buenos Aires, era castigado con azotes y hasta un mes de cárcel.
En 1845, Domingo Faustino Sarmiento emprendió un viaje de dos años que lo llevó a recorrer varios países del mundo. En Italia participó de los carnavales, conoció las clásicas máscaras venecianas y quedó atraído por la idea del anonimato de los disfraces como forEnamorado de esas celebraciones, durante su presidencia, en 1869 promovió el primer corso oficial de la ciudad de Buenos Aires. Sarmiento participaba activamente de estos festejos junto a las murgas y comparsas, compuestas principalmente por afrodescendientes, que eran una de las mayores atracciones. También lo eran la elaboración de disfraces y máscaras que intentaban igualar, sin distinción, a todos los participantes.ma de borrar, por un instante, la desigualdad de clases sociales.

Siglo XX: llega la murga
En el siglo XX la influencia de los inmigrantes italianos y españoles fue resignificando el carnaval, introduciendo ritmos, danzas y vestimentas propias de sus lugares natales. De a poco, se produjo el pasaje de las comparsas de candombe a las murgas, que comenzaron a bailar y tocar en los corsos. La migración a Buenos Aires de mediados de siglo, proveniente de las provincias argentinas y de los países limítrofes, generó un fuerte impulso a las murgas porteñas. A partir de 1976, durante la dictadura civico-militar, se eliminó al carnaval del calendario oficial de festejos y se detuvieron sus manifestaciones callejeras, lo cual provocó una invisibilización en el ámbito público.
A partir de 1983, a pesar de que sólo habían sobrevivido una decena de murgas, el fenómeno carnavalesco continuó con mucha fuerza en los barrios y volvió a ganar el espacio público hasta que, en 2010, se restituyeron oficialmente los feriados nacionales del lunes y martes de carnaval.
La celebración del carnaval es una fiesta popular que permite recorrer y graficar las costumbres y dilemas que fue atravesando la sociedad porteña.

¿Cuáles son los carnavales más famosos del mundo?
Hay países muy conocidos por el tamaño de sus producciones carnavalescas, por lo que hoy se han convertido en atractivos turísticos. Estos son algunos de ellos.
Carnaval de Río de Janeiro en Brasil
Es mundialmente conocido el ánimo de festejo de los brasileños y más aún si se trata del carnaval de Río de Janeiro. Durante estos días no pueden faltar las competencias de samba, los desfiles de carrozas y mucha alegría desbordada. Por su fama, este carnaval logró aglomerar la increíble suma de 4.9 millones de visitantes en 2011.
Carnaval de Venecia en Italia
Desde sus inicios, en Venecia tomó un matiz muy importante este evento, pues era cuando la nobleza podía mezclarse con el pueblo gracias al uso de las hoy famosas máscaras venecianas. De ahí que el carnaval en Venecia cobre un sentido histórico que la convierte en un destino obligado durante tu paso por Europa.
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